domingo, 13 de noviembre de 2016

11 de noviembre de 2016. Le Marquis c/ Marqués de Dos Aguas, 6 Tf 963529938

Un viernes más nos vamos de comida. Esta vez a un coqueto restaurante que está en un aún más coqueto hotel (el hotel Inglés).
Llego pronto y me conducen al comedor que tiene alguna mesa ocupada. Mesas bien vestidas, con una separación entre ellas más que adecuada. Me dejan en la mesa y tengo que avisar para que, mientras espero, me sirvan una cerveza. Falta como media hora para que llegue Andrés. Al tiempo, viene la camarera con un cuenco de cacahuetes para hacerme la espera más ligera (ya hace rato que tengo la cerveza en mi poder).
Por fin, llega Andrés pide otra cerveza y algunos cacahuetes más mientras leemos la carta de vinos. Aunque lo tengo claro. Hoy toca cava. Estamos dentro de las jornadas gastronómicas de setas y ese es el menú que vamos a tomar. Sólo tenemos que elegir los segundos.
Como compañero de mesa nos inclinamos por un Agustí Torelló Brut Nature. Un cava que siempre responde: elegante, de burbuja fina, con la acidez suficiente como para plantarle cara al menú que vamos a comer. Nos llama la atención que hayan abierto la botella no en nuestra presencia (hemos oído el sonido de apertura de la botella) y nos la traigan abierta. Andrés pide el tapón el cual viene en perfecto estado. No comprendemos muy bien esta forma de servicio de bebida.
Y vamos a la comida.
Como entrantes viene una bandeja con distintas setas y en distintas elaboraciones:
setas ostra a la parrilla con polvo de ajo y aceite de oliva,   seta ostra en gabardina con virutas de jamón, seta  ostra rellena con parmesano,   setas shitake gratinadas y croquetas de hongos con crema pomodoro. Lo mejor, la croqueta de hongos: sabrosa, con buena textura. De la bandeja de setas, nos quedamos con la que lleva jamón que realza el sabor de la seta. Echamos de menos más contundencia en la presencia de ajo (que se lleva a las mil maravillas con ciertas setas) y algo de sal. Y nos parecía excesiva la presencia de empanado en las setas.
Después vinieron los restantes entrantes: pastel de mix de setas  y salteado de seta eryngii con langostinos al cebollino. El pastel de setas muy correcto. El salteado de seta eryngii con su textura y sabor que recuerda a la sepia, iba que ni pintada a los langostinos. Volvimos a echar de menos más presencia de sal, no para camuflar sino para realzar el sabor de ambos componentes del plato: la seta y el langostino.
Como platos fuertes, de todos los que habían, elegimos unos canelones de pleurotus eryngii con champiñón laminado, carrillera a la antigua y parmesano, francamente buenos y un bacalao a baja temperatura con humus de setas mixtas y juliano de champiñón: en su punto, muy bien desalado, jugoso y con muy buen sabor. Ambos platos nos encantaron. También habían otros con nombres tan sugerentes como salteado de láminas de secreto ibérico con Lactarius deliciosus y ajetes tiernos, fideo meloso de shitake, eryngii y enoki con mix de verduras y un rissotto con setas shitake y eryngii con fumé de gamba roja.
Como postre nos sirvieron un falso bizcocho de chocolate relleno de mix de setas caramelizadas y crema de arroz con leche. Curioso postre donde las setas estaban presentes sin resultar estridentes.
Andrés remató la comida con el novedoso doble expreso para soportar la tarde de trabajo que aún le restaba. Mientras, remato mi copa de cava.  
Pese a que la comida ha estado bien, hemos echado de menos platos más frescos. Los peros son sobre todo a los entrantes. Si, es otoño, pero las setas se merecen un trato más creativo. ¿Por qué no un carpaccio de setas eryngii? ¿por qué no un simple salteado de setas laminadas con buena presencia de buenas láminas de ajo bien dorado? ¿por qué no haber hecho unos canelones rellenos de setas y donde la carne -fuera la que fuera- estuviera haciendo sólo acto de presencia? Con lo bien que se llevan las setas y el huevo ¿por qué no un huevo a baja temperatura con polvo de setas?. 


sábado, 12 de noviembre de 2016

28 de octubre de 2016. Bobal Plaza de Cánovas del Castillo, 8 Tf 963815898

Vamos en busca de un local de cocina mediterránea con toques, en algunos platos, de cocina asturiana donde un joven chef (Paco Vidal) se encarga de hacernos disfrutar de su hacer.
Mientras espero a Andrés me pido una cerveza ( una San Miguel 1516) que viene con unas papas. Cuando llega, repite con el mismo aperitivo mientras decidimos qué vamos a comer.
Carmen, quien amablemente y con toda la paciencia nos atenderá toda la comida, nos explica. Teníamos una reserva con el menú solidario de El Tenedor. Además de ese, está el del día pero que dada la hora que es ya se ha terminado el arroz que la acompañaba y la carta donde hay varios menús: el de arroz, el de degustación y el gourmet. Le toca a Andrés y se inclina por el menú gourmet donde tendremos mejor recorrido de lo que Paco hace en su cocina.
Como compañero de mesa queremos un cava. La primera elección fue un Privat Laieta brut nature pero están cambiando la carta y no tienen. La segunda elección si tienen: Tantum ergo rosé de la bodega Hispano Suizas, cava bien conocido por nosotros y que va a ser un excelente compañero de mesa.
Y vamos a la comida.
Como detalle de la casa nos ponen un pequeño pincho de calabacín en tempura con guacamole de chirivía. Comenzamos bien
Como entrantes nos sirvieron una sardina marinada con salpicón de tomate y cebolleta y emulsión escabechada de pebrella. Plato fresco y delicioso. Me gusta mucho la sardina  pero confieso que el salpicón de tomate estaba soberbio.
Tremenda hamburguesa de sepia con pan de algas y ketchup de camarones. ¡Impresionante!
Crujiente de queso de cabra y cecina con compota de peras al vino. Tiene todos los ingredientes que adoro y cumple con nota las expectativas que tenía después de oír lo que contenía. Rico rico.
Delicioso bacalao gratinado con all-i-oli de manzana y sopa de ajo y cigalitas. Plato perfecto. El punto de bacalao, impecable. Cada cucharada nos hace suspirar.
Finalizamos con paletilla de cordero lechal a baja temperatura, deshuesada, con compota de manzana y salsa de su jugo al tomillo. Buena traca final. Tierna, sabrosa, crujiente por fuera y muy melosa en su interior.
Como postres nos traen tres mini postres: manzana en texturas (compotada, crema, gelatina...) muy rico por el toque ácido de alguna manzana; tarta de queso de cabra: contundente, sabrosa, muy rica; y postre de chocolate (que ya sabéis que es mi debilidad pero después de la tarta de queso de cabra, desmerece...se queda corto. Tal vez algo más de chocolate negro lo habría alegrado).
Andrés remata la comida con un café americano con mucha cafeína para soportar la tarde después de tan opípara comida. Mientras tanto acompaño este final de comida con una copa de cava.
Tenemos una animada conversación con Paco y Carmen sobre cocina, cocina al vacío; que trabajan con producto de cercanía menos cuando hacen platos asturianos que los productos se los traen de la tierra asturiana.
 Muy buena mano con el pescado y la carne y buena creatividad. Nos gusta...nos gusta mucho.











miércoles, 12 de octubre de 2016

30 de septiembre de 2016. La Tófona gastro. c/ Conde Altea, 9 Tf 960032831

De nuevo estamos en L´Eixample para comer en un local que lleva abierto más de un año. Llego antes que Andrés. Tenemos reserva. Me dejan que elija cualquiera de las mesas de dos que tienen. El local es funcional, agradable.
 Me pido una Amstel Oro que viene con unas aceitunas picantes (me traen recuerdos...). Mientras estoy esperando, sale Luis (Gomez, Hernandez, el chef) de la cocina. Sabe quien soy. Se presenta y me comenta que Juan Exojo (el chef de Julio Verne) fue quien le comentó que la reserva que tenía era nuestra.
La conversación gira en torno a que para poder sobrevivir, su local, ha tenido que elaborar arroces. Sabe hacerlos, pues claro, porque antes estuvo en otras cocinas, entre ellas la del Brosquil donde los arroces eran su fuerte. Su pretensión era tener un gastrobar. Seguro que con tiempo llegará a ser posible que su cocina sea lo que desea. Me propone que nos dejemos guiar por él. Encantada le dejo en sus manos nuestra comida de viernes.
Ya ha llegado Andrés, se pide otra Amstel Oro. 
Como compañero de mesa vamos a disfrutar con un Finca Resalso del 2014: goloso, muy sabroso, un Ribera impecable. 
Y vamos con los platos. Va a ser un menú de tapas. La primera que viene es una ostra gallega con pico de gallo y guacamole. Rica rica.
Seguimos con un impresionante carpaccio de pez mantequilla. Plato tremendo: cremoso, con buenos toques crujientes. Plato imperdible.
Tartar de atún. Sabroso tartar de atún: el pescado supersuave, muy tierno y bien condimentado. Delicioso plato.
Gambas al ajillo con ajoarriero. Muy buen plato. Por poner un pero, se echaba de menos mayor potencia a ajo.
Andrés comienza a tomar agua con gas Cabreiroa porque el sueño le vence y aún quedan platos.
Soberbia croqueta de rabo de toro con alioli de ajo negro: cremosa por dentro, muy crujiente por fuera y con un fantástico sabor a rabo de toro estofado. Impresionantes.
Mollejas criollas con chimichurri y berenjena a la flama: para los amantes de las mollejas y/o la casquería en general. Forma diferente de tomar las mollejas que vienen sobre una tosta muy crujiente. Muy pero que muy buenas.
Aquí ya decimos que no podemos con más platos. Estamos ahítos y aún queda el postre. Nos preguntan si uno para los dos o uno para cada uno. Optamos, como siempre, por uno para compartir. Y viene lo que llama 'Interpretación de chocolate': chocolate en cuatro formatos diferentes, cuatro texturas y a cual de ellas mejor. Nos lo devoramos.
Andrés vuelve a las buenas costumbres y remata la comida con su consabido ristreto. Mientras doy buena cuenta del vino que aún queda en la botella. Junto al postre me hace tocar el cielo con la punta de los dedos.







 Nos invitan a unos digestivos: Andrés toma un orujo y yo un orujo de crema (¡cuánto tiempo sin probarlo!). Volvemos a tener una conversación con Luis sobre los platos que hemos disfrutado.
Después de haber probado su cocina le deseamos que su sueño de un gastrobar se convierta en realidad. No podemos perder un cocinero con su potencial, con su atrevimiento, con su saber hacer, porque perderíamos todos la posibilidad de disfrutar con lo que sale de su cocina. Persevera Luis y seguro lo consigues.

16 de septiembre de 2016. Pare Pere C/ Conde Altea, 35 Tf 963443476

Volvemos al L'Eixample a buscar un local donde vamos a realizar nuestra comida de viernes. El primer plan no puede ser. Está cerrado el local. Así que vamos al plan B. 
Este es un local pequeño con una buena terraza, decorado de manera informal para hacerlo acogedor. Hay varias mesas libres y nos dejan elegir una de ellas.
Nos traen las cartas y nos dejan leyendo. Pedimos también la carta de vinos pero nos informan que dado que está próximo el pasado verano, la carta no está bien confeccionada. Prefiere decirnos lo que tienen, aunque no esté en carta, y lo que queda de la anterior.
Con toda la información nos decidimos por un vino de las bodegas Arzuaga, La Planta del 2014, un ribera elaborado con tinto Fino. Aunque al primer sorbo está por domar, con el paso de la comida se volverá más goloso y con mayor presencia de fruta madura. Buen compañero.
Y vamos a la comida.
Para abrir boca, y como detalle de la casa, nos traen unos mejillones en escabeche caseros. Con un escabeche ligero y los mejillones en su punto. Buenos.
Croquetas caseras de jamón. Con buena presencia de jamón lo que las pone un poco subidas de sabor pero que hacen las delicias de Andrés.
Figatell con pan de vapor y mostazas. Un figatell domado (con más carne que casquería y con muchas menos especias de las deseadas): un bocado rico para los no iniciados en disfrutar de los figatell de verdad.
Tempura de verduras: realmente no es una tempura sino unas verduras rebozadas. El pimiento, delicioso. El calabacín pues eso, calabacín. La berenjena siempre peca de coger mucho aceite lo que las vuelve muy grasosas. 
Escombros (calamarcitos fritos): es un cucurucho de patitas y tiritas de calamarcitos, muy bien rebozados, muy crujientes y con un delicioso sabor. Muy buen plato si contuviera mas cuerpo que patas,
Nos traen "gratis" para que probemos unos gazpachos marineros. De sabor potente y bien logrado. Sólo un pero: el calamar planta cara al masticarlo. Por lo demás, deliciosos.
Pilota de putxero con hoja de col. Pese a estar muy buena, se vuelven a echar de menos las especias: cominos, canela...
Revuelto de erizos. Viene con exceso de crema/nata en el huevo lo que hace que pierda sabor y se vuelva algo cremoso sin gracia, Nos retiran el plato y posteriormente no aparecerá en la cuenta.


Buen detalle.
Para terminar la comida, nos han puesto unas copas de Concertum del 2014, un albariño de Rías  Baixas, con muy buena acidez, muy sabroso. Remata muy bien nuestra comida acompañando al postre.
Como postre nos recomiendan la tarta de cerveza: tremendo bizcocho de chocolate con un frosting sabroso de mantequilla. Nada dulce, esponjoso, muy jugoso y nada pesado, con el toque amargo de la cerveza. ¡Impresionante! Como nos han visto dudar sobre el postre, nos sirven también un trocito de lemon pie para que lo probemos: bien de acidez con un merengue muy bien tostado (para mi, con exceso de azúcar). Buenas tartas.
Sitio con cosas muy interesantes para picar. Las tartas de lo mejor.

domingo, 4 de septiembre de 2016

2 de septiembre de 2016. Doña Petrona c/ Pare Perera, 5 Tf 963364983

De nuevo en el barrio de Ruzafa. Esta vez vamos a comer en el nuevo local que han abierto la pareja formada por Carito Lourenço y Germán Carrizo. Este verano ha sido muy intenso para ellos (bueno, y para muchos más que ya iremos descubriendo) en nuevos locales: han abierto en Calpe, Konfort  (en The Cook Book Hotel), un bistrot con la tendencia a usar productos de cercanía y con un precio ajustado.
Pero vamos al que nos ocupa. Este es el tercer local que llevan entre manos. Es el gastrobar, el más informal donde han querido mezclar la comida de sus orígenes con la que han estado viviendo estos últimos años. Comida fácil, para compartir, para disfrutar sin protocolos, chuparse los dedos o lo que surja.
Cuando llego, Andrés ya me está esperando. Una mesa de dos, con lo que parecen bajo platos (que luego sabremos son los platos): unos azulejos con unos platos pintados y decorados que hacen una mesa informal pero muy atractiva.
Para comenzar, y mientras leemos las cartas, nos tomamos dos cervezas Turia con unos cacaos y kikos. Vamos abriendo boca.
Aún casi sin saber qué vamos a comer porque no he leído con detenimiento la carta de comida, veo uno de mis amores en vino blanco. Este va a ser el compañero de esta comida: José Pariente 2015. Sabroso, con buena acidez y bien integrada. Viene un poco alto de temperatura por lo que pedimos que nos lo refresquen más. Con esta temperatura se aprecian mejor los aromas a cítricos, con toques anisados y fresco, muy fresco. Delicioso.
Y vamos a nuestra comida.
Croquetas de jamón y de pollo al curry. Las de jamón están francamente buenas, pero las de pollo son de sobresaliente alto. Muy ricas.
Empanada Mendocina y empanada de secreto. Mientras a Andrés le gusta más la de secreto (con un potente sabor a brasa) yo me decanto por la mendocina, muy especiada y un leve toque picante. 
Impresionante bagel de pastrami: bagel con semillas, relleno de queso cremoso, pepinillos, algo de lechuga, algo de salsa y mucho de pastrami (no tan exagerado como lo conocemos por los sandwiches de NY pero con buena cantidad). Tremendo e imperdible.
Pulpo, patatas y aove. Las patatas vienen en puré, muy fino, el pulpo en su punto y lo original unas papas troceadas dejadas caer lo que le aporta un toque crujiente que le va a la perfección. Plato soberbio. Por decir algo, un toque de pimentón algo picante le daría un punto más (claro, para los amantes del picante).
En algún momento de la comida ha entrado Germán. Nos hemos saludado porque nos hemos encontrado en varias ocasiones. Hablamos de los proyectos, los locales. Están contentos. 
Cuando vamos a pedir el postre, nos dicen que Germán ya ha ordenado nuestro postre. Estamos encantados.
Viene un sorbete de limón, jengibre y menta. Nos limpia las papilas y nos deja el paladar preparado para el dulce.
Plátano con dulce de leche batido, nueces garrapiñadas y pequeñas trufas de chocolate negro. Postre para los amantes del dulce de leche: goloso, cremoso y toques crujientes. Las trufas le dan el punto amargo que hacen que el postre no sea linealmente dulce.
Y volvemos a las buenas costumbres: Andrés remata la comida con su consabido ristreto. Mientras, doy buena cuenta del último sorbo de José Pariente.
Sitio informal con buena y divertida comida para compartir, bodega cuidada. Nos gusta. 



sábado, 20 de agosto de 2016

12 de agosto de 2016. Helianthus Restaurant & wine bar. C/ Almirante Cadarso, 7 Tf 960035193 - 605091533

Una vez más estamos en L'Eixample buscando un local que lleva unos cinco meses abierto. Lo encuentro sin problemas. Llego la primera. Tenemos reserva, me dicen que excepto una mesa (que está reservada) puedo escoger la que más me guste. Elijo una y sin darme tiempo a sentarme llega Andrés.
Nos pedimos unas cervezas mientras miramos las cartas y nos decidimos sobre los platos que vamos a degustar.
Tenemos la reserva a través de El Tenedor y tenemos descuento en la cuenta final siempre que pidamos algún entrante (primero) y dos segundos. Con estas indicaciones nos dedicamos a la lectura.
Una vez leídos y elegidos, pensamos en el vino. Nos inclinamos por un malbec, Séptima malbec: pedimos que nos lo decanten porque viene intratable, potente, marcando el paso y dominando. Como aún tenemos cerveza, nos decidimos por dejarlo que se oxigene y que coja mejor temperatura (la estamos bajando).
Y vamos a la comida. Como entrantes disfrutamos de unos bombones de foie con jalea de yuzu. Bocados deliciosos. Para este entrante tomamos dos copas de cava (se agradece porque el vino se habría cargado la delicadeza del foie). El cava es Codorniu mediterránea...no impresiona pero la burbuja es fina, el sabor es delicado. Nos lo quedamos.
Otro entrante son unas samosas indias de cordero. Bien especiadas, bien rellenas. Ricas.
También pedimos el entrante que parece ser su seña de identidad: ensaladilla de patata violeta con mahonesa de trufa blanca y huevo mollet. Bien condimentada, sabrosa, el huevo le da un plus. Buen plato: la trufa, el huevo y la patata hacen el trío más espectacular que existe. 
Un plato fuerte es bacalao en tempura con crema de estragón. El bacalao es desalado y está impecablemente hecho. La crema de estragón aligera el plato. El otro plato fuerte es un lomo alto de vaca madurado (de 300 gr) con pesto de rúcula y avellanas: la carne está hecha a nuestro gusto, muy poco hecha, muy muy tierna y sabrosa. Ella sóla es un bocado soberbio; con el pesto se vuelve un bocado más divertido. Muy buen plato.
Pese a que teníamos pensado pedir postre a estas alturas estamos ahitos y es imposible que posamos ni tan siquiera con un postre compartido.
Así que Andrés remata la cena con un café sólo porque hay que despejar la cabeza de lo mucho comido y bebido. Mientras, yo remato la copa de malbec que a estas alturas de la comida se ha ido domando...lentamente.